Ayuno depurativo

Centro de Ayuno Tres Azules

El Ayuno

La Higiene Vital propone distintas etapas para realizar una depuración del organismo más o menos profunda, que pueden adecuarse a las circunstancias físicas y emocionales de cada persona. Tendremos en cuenta si se están tomando medicamentos, o si es necesario un período de desintoxicación; todo ello en función del tiempo disponible.

Por qué es necesario hacer un ayuno

El estilo de vida actual con su impronta de velocidad nos lleva a no poner demasiada atención en los hábitos de vida, que por el camino de la dispersión inducen a cometer excesos en la alimentación ya sea en cantidad como en calidad, y a adoptar actitudes perjudiciales para el organismo como el comer en exceso, fumar, beber, consumir cualquier tipo de drogas, inclusive el abuso de medicamentos o un fuerte ritmo de trabajo. Se llega así a un estado de agotamiento energético que induce a buscar estimulantes para poder seguir funcionando (café, té, chocolate, drogas más duras). Dice Virginia Vetrano: "Cuando un animal está cansado, descansa; cuando un humano está cansado, busca estimulantes".

El ayuno pone al organismo en situación de reposo y deriva la energía hacia los procesos depurativos, liberándonos de las toxinas que vamos acumulando ante la imposibilidad cotidiana de desintoxicar.

Es importante tener conciencia del nivel energético real con el que contamos cada día y esto es muy fácil de determinar, si por la mañana nos despertamos sin necesidad del irritable reloj, y sentimos que podemos afrontar el día con buen humor y optimismo, estará claro que contamos con un nivel energético suficiente que, si es bien administrado durante la jornada, nos llevará a un sueño nocturno reparador y saludable; si por el contrario, el reloj debe sonar repetidas veces y salimos de la cama arrastrando nuestra humanidad ciega hacia una taza de café, eso nos está marcando el bajo nivel energético que tenemos. El ayuno es un método ideal para recargar energía.

El ayuno limpia y regenera los órganos, tejidos y células, rejuveneciendo el organismo, y nos hace mas conscientes de nuestra vida física. Forma parte de los procesos de auto preservación del ser humano, y se hace evidente en los lactantes y en los niños, quienes en cuanto sienten que su cuerpo se pone en disposición de crisis, dejan de comer.

La regeneración de los tejidos que ocurre durante el ayuno permite solucionar problemas de salud agudos y trabajar a más largo plazo la recuperación de las enfermedades crónicas, sobre un terreno limpio ya que los tejidos anormales son autodigeridos.

Hablando en otros términos se podría decir que el ayuno favorece los procesos de "apoptosis" (muerte celular programada) de las células dañadas, transformadas o infectadas, manteniendo un sutil equilibrio con los mecanismos de regeneración celular, estos dos procesos son básicos para el desarrollo y mantenimiento de la homeostasis de los tejidos y por lo tanto de la vida.

La regeneración de los tejidos que se lleva a cabo activando esos procesos celulares de apoptosis depende de un buen aporte energético y por lo tanto de la funcionalidad de las mitocondrias, verdaderas baterías donde se produce la energía.

Se ha demostrado que los regímenes con alta o exclusiva proporción de alimentos crudos (frutas y verduras) aumenta la cantidad de mitocondrias y por lo tanto su capacidad de producir energía. Esto sostiene de manera irrefutable la necesidad de entrar en el ayuno respetando las etapas que propone Desiré Mérien en: "Ayuno y Salud-El método suave de las etapas"; donde los tiempos de régimen asociado y de crudos aportan todos los nutrientes que serán necesarios para que durante el ayuno se tenga un nivel de energía celular suficiente para sostener los procesos depurativos (apoptosis) y regenerativos (proliferación).

Aunque sin dudas el ayuno es un modo inmejorable para recomponer salud y energía, también hay que recordar que no es una panacea y que existen personas a las que no les conviene realizarlo. Está contraindicado en personas que padecen obesidad mórbida o trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia), quienes están tomando medicamentos y no los han podido suspender antes de 3 meses mínimo de comenzar el ayuno, embarazo, enfermedades psíquicas con o sin medicación psicotrópica, hepatitis, diabéticos insulino-dependientes, enfermos renales o con cardiopatías graves o descompensados, enfermos de cáncer avanzado, algunos tipos de anemia.

Estas propuestas incluyen:

  1. Régimen Asociado: respeta las combinaciones de los alimentos, es completo y separa la ingestión de proteínas e hidratos de carbono en comidas distintas, tiene una proporción de 70% de alimentos crudos y 30% de alimentos concentrados.
  2. Régimen de Crudos: 100% de alimentos crudos, frutas y verduras con o sin aporte de proteína cruda (frutos secos)
  3. Semiayuno de zumos: régimen sin celulosa, aporta agua cargada de vitaminas minerales y enzimas. Dependiendo de la temperatura ambiente se puede complementar con caldos de verduras.
  4. Ayuno Hídrico: consiste en la supresión de todo tipo de alimentos , manteniéndose el organismo solo en base a sus propias reservas y el aporte de agua indispensable para conservar el equilibrio hidroelectrolítico, por períodos de tiempo variables.

Esta situación hace que la Energía Vital que normalmente se distribuye en tres funciones principales (nutrición, relación y eliminación), haga un cambio de dirección y se concentre en las funciones de eliminación, realizándose así un importante trabajo depurativo; ya que al suprimir los procesos de digestión estamos ahorrando al menos un 25% de la energía disponible y por otro lado el ayuno propone un grado de interiorización que hace que también disminuya el requerimiento energético en las funciones de relación con el medio externo.

Recordar

  • El ayuno es un método ideal para cargarse de Energía Vital y rejuvenecer.
  • Es el mejor recurso para resolver una enfermedad aguda y llegar a la sensación real de salud.
  • La mayoría de las personas están en condiciones (y en necesidad) de poder realizarlo.
  • Mejora considerablemente el estado físico y mental en las enfermedades crónicas.
  • Es importante tener tiempo y estar psicológicamente preparado.
  • Es una oportunidad de autoconocimiento tanto a nivel físico como emocional y espiritual.
  • Permite tomar conciencia del desapego y libertad personal.
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